Perspectivas

De la semilla al impacto: cinco ideas audaces que se convirtieron en soluciones para la conservación

Las historias detrás de cinco innovaciones que hoy impulsan la conservación a nivel mundial

Por: Adam Bloom, redactor principal

Corales creciendo bajo agua transparente.
BONOS AZULES DE BELICE Corales cuerno de ciervo (Acropora cervicornis) en Laughing Bird Caye, Belice. Desde 2006, Fragments of Hope ha plantado aquí cerca de 90.000 corales. © Jennifer Adler

Piensa en la semilla. Por pequeña que sea, está llena de posibilidades. Del mismo modo, una idea que a primera vista pueda parecer audaz o descabellada tiene el potencial de convertirse en algo transformador.

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Y eso nos consta. The Nature Conservancy surgió de una idea que, en aquel momento, aún no había sido puesta a prueba: que reunir a personas apasionadas en torno a un esfuerzo basado en la ciencia podría generar una conservación duradera para la naturaleza.

Esa semilla daría lugar a la primera adquisición de tierras de la organización en el cañón del río Mianus, en Nueva York, y seguiría creciendo hasta convertirse en 75 años de innovación para la conservación.

Los retos actuales son mucho más graves que los de 1951. El mundo necesita más innovación y alianzas más sólidas; necesita más soluciones capaces de generar un impacto transformador. Sin embargo, las semillas para tener un futuro con un clima habitable, comunidades sanas y una naturaleza próspera ya existen; solo tenemos que ayudarlas a crecer.

¿Cómo son esas semillas? A continuación, presentamos cinco soluciones de conservación que crecieron a partir de una idea prometedora hasta convertirse en iniciativas de alcance global.

Vista panorámica de Quito con laderas andinas en primer plano y la ciudad al fondo.
© Bridget Besaw

1. Fondos de agua

¿Y si pudiéramos… garantizar el suministro de agua potable cuidando la cuenca hidrográfica alta?

A finales del siglo XX, Quito, Ecuador, había crecido hasta convertirse en una metrópolis de más de 1,3 millones de habitantes. Pero el crecimiento de la ciudad no solo transformo el paisaje urbano. Sus efectos también llegaron a las montañas cubiertas de niebla que se elevan sobre la capital.

Allí se encuentran los páramos, humedales de gran altitud que albergan cóndores, osos andinos, pumas y una biodiversidad extraordinaria. Estos ecosistemas desempeñan un papel fundamental en la seguridad hídrica de Quito: los páramos saludables absorben y almacenan agua, que luego liberan gradualmente en ríos y quebradas.

Sin embargo, a mediados de la década de 1990, estas fábricas naturales de agua comenzaban a deteriorarse. La ganadería y la agricultura habían erosionado y compactado unos suelos que antes actuaban como esponjas naturales, reduciendo su capacidad para almacenar y filtrar agua. El abastecimiento de agua de Quito estaba en riesgo.

EL PRIMER FONDO DE AGUA (3:56) El programa de inversión en la cuenca de Quito, conocido como FONAG (Fondo para la Protección del Agua), se ha convertido en un modelo global de conservación que demuestra el inextricable nexo entre sistemas de agua dulce saludables, comunidades vibrantes y biodiversidad próspera.

En aquella época, la conservación del agua era un tema que preocupaba principalmente a científicos y académicos; era probable que los responsables de la toma de decisiones de una ciudad recurrieran a soluciones de infraestructura gris (construida). Sin embargo, Roberto Troya, en aquel entonces director de TNC en Ecuador, consideraba que la naturaleza era una solución clave.

Troya y un equipo de científicos de TNC trabajaron junto con las comunidades locales y otros actores clave para desarrollar el concepto de los fondos de agua. La idea era sencilla pero innovadora: una región podía asegurar su abastecimiento de agua si quienes dependen de ella unían esfuerzos e invertían en la conservación y gestión de las cuencas que la abastecen.

En enero de 2000, TNC y la empresa de agua de Quito fundaron FONAG con un capital semilla de 21 000 dólares. Con el tiempo, más usuarios se sumaron a la iniciativa y sus beneficios comenzaron a multiplicarse.

Cómo se está expandiendo

Veintiséis años después, FONAG invierte USD 4 millones al año en la conservación de las cuencas hidrográficas y financia iniciativas para restaurar los pastizales y proteger ecosistemas clave para el abastecimiento de agua, como los páramos.

La biodiversidad está volviendo a estos ecosistemas únicos. El agua de Quito está mejorando en calidad, cantidad y disponibilidad durante la estación seca. Además, la ciudad está ahorrando dinero: las estimaciones indican que cada dólar que el FONAG destina a la conservación genera un ahorro de USD 2,15.

Especialista en trabajos con cuerdas en una ladera durante labores de eliminación de especies invasoras.
ELIMINACION DE ESPECIES INVASORAS. Luzuko Madalambane especialista en acceso por cuerdas del Fondo de Agua de Ciudad del Cabo. © Roshni Lodhia

El proyecto pionero de Quito ha servido de inspiración para más de 50 programas de inversión en cuencas hidrográficas en 25 países. En lugares como São Paulo, Bogotá, Nairobi, Nuevo México y Norfolk (Inglaterra), el concepto básico de Quito ha tenido un impacto significativo, aunque se ha adaptado a los retos específicos de cada cuenca hidrográfica. 

Para ampliar aún más el alcance de esta labor, TNC ha diseñado herramientas y programas, como Naturaleza para el agua (Nature for Water), con el fin de ayudar a las comunidades y a los gobiernos a poner en marcha sus propios programas de inversión en cuencas hidrográficas y a aprender unos de otros.

Incluso el fondo que lo inició todo está aprendiendo de programas más recientes. Creado 18 años después que el de Quito, el Fondo del Agua de la Gran Ciudad del Cabo de Sudáfrica ha trabajado para eliminar cientos de millas cuadradas de plantas invasoras que consumen grandes cantidades de agua (enlace en inglés).  Ahora, Quito está poniendo en práctica estrategias de eliminación de especies invasoras que ha aprendido de Ciudad del Cabo. 

Juntos podemos llegar más lejos.

 

Explora estos recursos sobre la inversión en cuencas hidrográficas.

Colorido arrecife de coral lleno de vida.
© Kip Evans

2. Resiliencia de los arrecifes de coral

¿Y si pudiéramos... identificar y proteger los arrecifes de coral más resilientes?

En 1999, Rod Salm se puso la máscara de buceo y se preparó para presenciar más muertes.

El fuerte fenómeno de El Niño de 1997 y 1998, el más intenso registrado hasta entonces y un inquietante presagio de olas de calor marinas más frecuentes y severas provocadas por el cambio climático, había provocado el mayor episodio de mortandad y blanqueamiento de corales registrado hasta la fecha.

Salm, que por entonces era el nuevo director del Programa Marino de Asia-Pacífico de TNC, estaba recorriendo las áreas marinas protegidas de TNC en todo el Pacífico para hacer un inventario de los daños.

Frente a la costa de Palau, una fuerte corriente arrastró a Salm más allá de unos arrecifes de barrera muertos hasta unos arrecifes poco profundos que, para su sorpresa, estaban vivos.

A raíz de ello, planteó la hipótesis de que la fuerte corriente, así como las corrientes ascendentes, podrían haber ayudado al coral a superar el episodio de blanqueamiento. Las observaciones de Salm contribuyeron a la elaboración del primer protocolo internacional oficial para identificar arrecifes resilientes.

En 2001, Salm reunió a un pequeño grupo de investigadores en Hawái. Durante días, el grupo reflexionó sobre cómo ayudar a los arrecifes a sobrevivir a los episodios de blanqueamiento en el futuro.

La actual directora del equipo global de Océanos de TNC, Elizabeth McLeod, fue una de las investigadoras que participó en el ejercicio. McLeod indica que “había, literalmente, trozos de papel por todo el suelo llenos de ideas”.

INVESTIGACIÓN SOBRE CORALES La investigación realizada en Palau dio lugar a un protocolo para identificar arrecifes resilientes © Ian Shive

Cómo se está expandiendo

Esos papeles no se quedaron en el suelo. Se convirtieron en la base de la Red de Resiliencia de los Arrecifes, un programa dirigido por TNC que ha impulsado la investigación científica sobre los arrecifes de coral y ha formado a más de 61 000 profesionales del ámbito marino a nivel global para gestionar de forma eficaz los arrecifes y las zonas marinas críticas.

Hoy en día, las tecnologías innovadoras y las alianzas transformadoras están ayudando a TNC y a otras organizaciones a ampliar las iniciativas que potencian la resiliencia de los corales en un mundo que no deja de calentarse. 

ARRECIFES DE CORAL (4:48) Descubre cómo TNC y su red de socios están impulsando soluciones para acelerar y ampliar la conservación y restauración de los arrecifes de coral alrededor del mundo.

En el marco de un proyecto denominado Super Reefs, TNC, la Universidad de Stanford y la Institución Oceanográfica de Woods Hole están utilizando modelos hidrodinámicos en 3D y análisis genéticos para identificar y proteger mejor los corales resistentes al calor.

Por su parte, en Raja Ampat (Indonesia), YKAN, socio nacional de TNC, está integrando pruebas térmicas, ordenación del territorio y gestión de aguas residuales en un conjunto integral de estrategias basadas en la resiliencia para proteger uno de los ecosistemas marinos con mayor biodiversidad del planeta.

En tres centros de innovación coralina (enlace en inglés) en las Bahamas, las Islas Vírgenes de EE. UU. y la República Dominicana, los equipos están aprendiendo a reproducir, criar y trasplantar corales de forma más rápida, rentable y con mayores tasas de supervivencia.

Y, siguiendo el propósito de Salm y de la Red de Resiliencia de los Arrecifes, cada avance se comparte con rapidez y alegría, para que los corales puedan prosperar durante los años difíciles que se avecinan.

Juntos podemos llegar más lejos.

 

Apoya la protección de arrecifes resilientes (enlace en inglés).

Coloridas embarcaciones pesqueras en un puerto de Seychelles, con montañas al fondo.
© Jason Houston

3. Conversión de deuda

¿Y si pudiéramos… impulsar la conservación marina a gran escala mediante la refinanciación de una parte de la deuda de un país?

A mediados de la década de 2000, la República de Seychelles se enfrentaba a importantes dificultades para amortizar el servicio de la deuda en divisas del país. La crisis financiera y bancaria mundial de 2008 agravó la situación, poniendo seriamente en riesgo la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones de pago.

Seychelles, un archipiélago formado por 115 islas que se extiende sobre una superficie oceánica total de 1,35 millones de km² en el océano Índico occidental, alberga numerosos ecosistemas marinos, entre los que se incluyen arrecifes de coral, montes submarinos, cañones submarinos y lagunas que albergan una rica biodiversidad. Estas aguas son la base del modo de vida de los seychellenses y de una economía que se sustenta en gran medida en la pesca y el turismo.

Seychelles comprendía la necesidad de reforzar la conservación de sus recursos marinos y de prepararse para un mundo que se calienta cada vez más rápido. En 2012, el Gobierno se comprometió a proteger el 30 % de su territorio marino y el 50 % de sus zonas terrestres. 

Tortuga verde juvenil emerge sobre un lecho de pastos marinos.
ENTRE DOS MUNDOS Tortuga verde juvenil emerge sobre un lecho de pastos marinos en Seychelles. © Christophe Mason-Parker / Concurso de Fotografía de TNC 2018

TNC y Seychelles vieron los ingredientes para una posible solución en la ambición de conservación del país, sus metas de protección de la biodiversidad y las perspectivas financieras. Esto implicaría combinar una conversión de deuda con objetivos de conservación marina y adaptación al cambio climático.

En 2016, el gobierno de Seychelles firmó un acuerdo con TNC para refinanciar 21,6 millones de dólares de su deuda, dando origen al primer canje de deuda por conservación oceánica del mundo. La operación liberó recursos de largo plazo para la conservación marina, la adaptación al cambio climático y el desarrollo sostenible de una economía estrechamente ligada al océano.

El proyecto creó un fondo fiduciario independiente para la conservación, el Seychelles Conservation and Climate Adaptation Trust (SeyCCAT, por sus siglas en inglés), con el fin de gestionar los fondos procedentes de la conversión de la deuda, fortalecer su fondo de dotación y garantizar la transparencia y la rendición de cuentas tanto en lo relativo a la financiación como a las labores de conservación.

Cómo se está expandiendo

Tras diez años de actividad, el SeyCCAT ha financiado docenas de iniciativas de conservación llevadas a cabo a nivel local en todo el archipiélago de las Seychelles. Y precisamente el año pasado, el país aprobó (enlace en inglés) su plan espacial marino, legalmente vinculante y ejecutable, y dio así un paso decisivo hacia un futuro marino sostenible y resiliente.

EL HISTÓRICO PLAN MARINO DE SEYCHELLES (3:48) Gracias al programa Nature Bonds de TNC, Seychelles aprobó un ambicioso plan de gestión oceánica. Todo comenzó con la primera conversión de deuda por conservación marina del mundo, una iniciativa que ayudó a proteger ecosistemas marinos y fortalecer la resiliencia climática.

La labor pionera de las Seychelles ha servido de inspiración a algunas de las iniciativas de conservación más importantes del mundo, a través de lo que hoy se conoce como el   Programa Nature Bonds de TNC. El modelo Nature Bonds combina la refinanciación de la deuda, los compromisos nacionales en materia de conservación, el apoyo técnico y los fondos fiduciarios independientes para la conservación, con el fin de garantizar la continuidad de la labor a largo plazo.

Las lecciones aprendidas de la experiencia inicial en las Seychelles han servido de guía para nuevos proyectos marinos en Belice (2021), Barbados (2022), Gabón (2023) y las Bahamas (2025). En 2025, en la Amazonía ecuatoriana, se implementó por primera vez el modelo para la conservación de la tierra y el agua dulce.

Monos ardilla ecuatorianos entre la vegetación de la Amazonía ecuatoriana.
MONOS ARDILLA ECUATORIANOS En 2025, el modelo de conversión de deuda se aplicó por primera vez a la conservación de ecosistemas terrestres y de agua dulce. © Luis Espin / Concurso de Fotografía de TNC 2019

En conjunto, estos seis proyectos prevén movilizar USD 1000 millones en fondos destinados a la conservación y la acción climática, lo que ayudará a los gobiernos a lograr una nueva protección o una mejor gestión de aproximadamente 242 millones de hectáreas de océano, tierra, lagos y humedales, así como de 18 000 km de ríos.

Gracias a este innovador mecanismo de financiación, la conservación se fortalece a largo plazo: se amplía a paisajes marinos y terrestres, pertenece a cada una de las naciones y es sostenida por ellas; además, está diseñada para perdurar.

Este enfoque sigue extendiéndose. Lo que comenzó en las Seychelles está dando lugar a una nueva generación de proyectos gracias a una colaboración única, la Debt for Nature Coalition (enlace en inglés), que TNC fundó junto con otras seis ONG.

Juntos podemos ir más lejos.

 

Impulsa la expansión de Nature Bonds mediante nuevas alianzas.

Cuatro especialistas en manejo del fuego analizan una próxima quema prescrita y una jornada de capacitación.
© Kristy Stoyer/TNC

4. Aprender del fuego

¿Y si pudiéramos… unir a las personas para cambiar nuestra relación con el fuego?

Ya no había tiempo para dudar. Corría el año 1962, y Donald Lawrence, un botánico de la Universidad de Minnesota, estaba llevando a cabo una quema controlada para demostrar que el fuego podía regenerar el paisaje. 

Se adelantó en años a gran parte del mundo de la conservación, pero se quedó milenios atrás respecto de las tradiciones indígenas de gestión responsable (y se adelantó cinco años a The Doors, que no lanzarían Light my fire hasta 1967).

Durante décadas, las políticas aplicadas en todo Estados Unidos mantuvieron el fuego suprimido, una estrategia bien intencionada que privó a los paisajes adaptados al fuego de un factor de cambio esencial e hizo que los incendios forestales resultaran más destructivos tanto para las comunidades como para los ecosistemas.

Personal realiza una quema prescrita en una pradera para el manejo del paisaje.
QUEMA PRESCRITA. Aunque los pueblos indígenas han utilizado el fuego durante milenios para gestionar los paisajes, el uso institucional de esta práctica comenzó en TNC con su primera quema prescrita en 1962, en el Área Científica y Natural Helen Allison Savanna. © The Nature Conservancy

Si bien los pueblos indígenas han utilizado el fuego para gestionar sus tierras durante milenios, el uso institucionalizado de esta práctica comenzó con la primera quema controlada realizada por TNC en 1962 en el Área Científica y Natural Helen Allison Savanna de TNC.

La demostración de Lawrence dio a conocer lo que pretendía: el fuego, aplicado de manera controlada, había beneficiado a la sabana. TNC, con su cartera de reservas y su compromiso con el avance de la ciencia, podría desempeñar un rol único a la hora de cambiar la cultura actual en materia de incendios (enlace en inglés). Durante décadas, cada vez más reservas de TNC incorporaron el fuego como herramienta de gestión y cada vez más miembros del personal adquirieron conocimientos especializados en quema controlada.

Para que se difundieran los beneficios y las prácticas de un buen incendio, no bastaba con que se realizara únicamente en nuestras reservas. En las décadas de 1980 y 1990, TNC reforzó su alianza con organismos estatales y federales, y colaboró en la elaboración de estrategias de gestión de incendios en terrenos públicos. En 2002, TNC, el Departamento de Agricultura y el Departamento del Interior de EE. UU. formaron un grupo de aprendizaje entre pares llamado Fire Learning Network (FLN, por sus siglas en inglés).

Cómo se está expandiendo

Con el paso de las décadas, la red creció y evolucionó. A medida que incorporó a personas de distintas regiones y contextos, y extendió su alcance a más de 150 millones de hectáreas, también sumó nuevas perspectivas sobre el papel del fuego en los ecosistemas y las comunidades. Lo que comenzó como un enfoque basado principalmente en la ecología pronto integró otras dimensiones esenciales: los valores culturales, la aceptación social del uso proactivo del fuego y la adaptación comunitaria. 

En 2008, TNC puso en marcha el Programa de Intercambio de Formación en Quemas Controladas (TREX) (enlace en inglés), con el fin de ofrecer oportunidades de formación sobre el terreno. Más de 180 eventos de TREX han formado a miles de profesionales del sector de la extinción de incendios (incluidos 1172 solo en 2025) en Estados Unidos, Canadá, México, Colombia, Portugal, España, Sudáfrica y Australia.

En 2012, 50 años después del incendio de Lawrence, TNC ayudó a otra sabana, esta vez en el norte de Australia, a reintroducir el fuego. Esta iniciativa de restauración liderada por la comunidad indígena abarca ya más de 92 000 millas cuadradas. 

Quema cultural realizada por integrantes del pueblo yurok para el manejo del paisaje.
PUEBLO YUROK. En 2015, TNC y sus socios lanzaron la Red de Quemas de los Pueblos Indígenas para ayudar a revitalizar las prácticas tradicionales de manejo del fuego. © Kiliii Yuyan

En 2015, TNC y los líderes de las comunidades indígenas pusieron en marcha la Indigenous Peoples Burning Network, cuyo objetivo principal es revitalizar las culturas tradicionales relacionadas con el fuego. En 2025, reunió a practicantes y generaciones mayores de 23 comunidades tribales.

Hoy, TNC sigue liderando cientos de quemas prescritas, pero quizá el mejor indicador de éxito sea aquello que hacemos menos. En los primeros años de la Fire Learning Network (FLN), el personal de TNC dirigía todas las colaboraciones. A medida que la red creció, esa responsabilidad pasó cada vez más a manos de socios locales. Hoy, TNC coordina solo la mitad de las actividades, mientras que organizaciones y comunidades locales ayudan a marcar el camino.

Juntos podemos llegar más lejos.

 

Apoya el buen uso del fuego (enlace en inglés).

Paneles solares instalados en una antigua mina de arena en Byron, California.
© Steve Proehl/Getty Images

5. La minería del sol

¿Y si pudiéramos… transformar antiguas minas de carbón en fuentes de energía limpia y empleo?

No te dejes engañar por sus suaves colinas y sus tranquilos campos: esta zona del este de Kentucky es escenario de una transformación de una intensidad casi increíble.

En el transcurso de varias décadas, las empresas mineras utilizaron explosivos potentes y maquinaria pesada para arrancar las cimas de las montañas de la zona y acceder a las ricas reservas de carbón.

Este es el emplazamiento de Starfire, una de las minas de carbón más grandes del sur de los Apalaches. En su apogeo, Starfire extraía 3 millones de toneladas de carbón al año y daba trabajo a casi 300 personas. Aunque hoy en día siguen funcionando a baja capacidad, han desaparecido la mayoría de los puestos de trabajo en el sector minero que en su día sustentaban la economía local. 

Antigua mina de carbón restaurada en Kentucky destinada a un proyecto de energía solar.
SITIO SOLAR STARFIRE. Esta antigua mina de carbón restaurada en el este de Kentucky albergará una instalación de energía solar que generará electricidad limpia y renovable. © Dean Hill

Gracias a su topografía llana y a la proximidad a las líneas de transmisión y otras infraestructuras de la red eléctrica, los antiguos yacimientos mineros de Starfire ofrecen la oportunidad perfecta para otra transformación monumental: la transición de la minería del carbón a la minería del sol.

En 2023, la empresa de energía solar BrightNight anunció sus planes de construir un gigantesco proyecto de energía solar en 2833 hectáreas (7000 acres) de terrenos reasignados de Starfire (enlace en inglés). Starfire podría llegar a tener capacidad para generar 800 MW de energía renovable, suficiente para abastecer de electricidad a medio millón de hogares.

Con el respaldo de una década de trabajo en los ámbitos de la energía y las políticas para impulsar la energía solar en terrenos degradados, como las minas (enlace en inglés) TNC ayudó a sentar las bases del proyecto Mining the Sun (Minería del sol) en Starfire.

TNC se ha asociado con el fabricante de vehículos eléctricos Rivian para desarrollar un recurso que ayude a las empresas a incorporar principios orientados a un propósito en el proceso de compra de energía. Este minucioso proceso, que tiene muy en cuenta los resultados que benefician al clima, a la conservación y a las comunidades locales, condujo finalmente a la selección de BrightNight como promotor de Starfire. El proyecto podría marcar el inicio de una nueva etapa en el sector energético de una región con una larga y orgullosa tradición en la generación de energía.

Instalación de energía solar en un terreno destinado a proyectos de energía renovable.
ENERGÍA RENOVABLE. TNC y Cumberland Forest Limited Partnership anunciaron nuevos acuerdos con Sun Tribe Development y ENGIE para desarrollar 14 proyectos de energía solar y tres proyectos de almacenamiento con baterías. © Sun Tribe

Cómo se está expandiendo

El concepto de Minería del sol sigue creciendo. Estamos trabajando con nuestros socios en los planes para 14 proyectos de energía solar y 3 de almacenamiento en baterías, que abarcan 146 hectáreas (360 acres) de antiguas minas en Virginia, Kentucky y Tennessee (enlace en inglés).

Estos avances constituyen el último capítulo del Cumberland Forest Project (enlace en inglés), una iniciativa liderada por TNC que, durante décadas, ha dado prioridad a la innovación en materia de conservación, la diversificación económica y la participación de la comunidad.

Para seguir creciendo, es necesario contar con las políticas y los incentivos adecuados. En 2025, TNC contribuyó a la aprobación de una ley estatal en Ohio (enlace en inglés) que destina las zonas de antiguas minas al desarrollo más rápido de las energías limpias. Y, en 2026, TNC abogó por una nueva ley en Colorado (enlace en inglés) que destina la energía renovable a antiguas minas, vertederos y otros terrenos que se habían alterado anteriormente.

Construcción de una planta solar en Tamil Nadu, India.
LA MINERÍA DEL SOL. Construcción de la planta piloto de energía solar de 50 megavatios en Tamil Nadu, India. © Vetiver

Los principios de Minería del sol también se están poniendo en práctica fuera de Estados Unidos, como por ejemplo en Neyveli (India). En 2025, TNC se asoció con NLC India Ltd. para llevar a cabo un proyecto piloto de 50 MW en terrenos mineros rehabilitados.

Ahora estamos ampliando el modelo mediante una colaboración con el National Institute for Solar Energy de la India para desarrollar una hoja de ruta nacional para la energía solar en minas de carbón cerradas.

Dado que cada vez hay más legislación en todo el mundo (como en la UE) que reconoce el potencial de la Minería del sol y que hay más proyectos solares en construcción en antiguas minas, el futuro se ve prometedor.

Juntos podemos llegar más lejos.

 

Ayuda a impulsar la transición hacia la energía limpia.